Basílica Menor de Nuestra Señora de la Merced


Breve
historia
La construcción de la Basílica comienza en 1861 después de tres reuniones que desde 1860 dejaron en claro que se necesitaba construir una iglesia que sustituyera a la parroquia de "San Luis de Góngora"; Gregorio Álvarez fue el encargado de demoler el templo viejo, por las obras pasaron diversos arquitectos y expertos tales como Santos Sánchez, José María Zapata Muñoz, Floro Fernández, Heliodoro Ochoa y Juan Nepomuceno Gómez. La construcción se vio detenida en varias ocasiones por causa de guerras civiles, falta de dinero y retrasos laborales. En 1938 un sismo provocó daños graves en la estructura y la obra se retrasó aun más; se concluyeron aquellas reparaciones y consagradas en 1942. Fue terminada y oficialmente presentada el 24 de septiembre de 1953; además, en 1955 se instaló el altar de mármol. El 23 de noviembre de 1998 la Basílica fue declarada bien inmueble interés cultural y arquitectónico del municipio; y desde agosto del 2000 los restos de Epifanio Mejía descansan en la Basílica menor de Nuestra Señora de la Merced. Desde que comenzó a construirse, esta edificación ha sido muy importante para los habitantes de Yarumal, es un referente del pueblo en todo el departamento de Antioquia, aparte de que es muestra de la cultura y es un elemento arquitectónico siempre presente en el recuerdo de los yarumaleños.